Otro día rodeado de maravillosa chusma que no se ha ganado el derecho a respirar. Ya me ocuparé de ellos en otro momento. Por ahora, tengo un juego. Juguemos.
Juguemos a patear cerebros.
¿Por qué cerebros? Oh, es por ese sonido tan dulce que hacen al ser golpeados por mis botas duras y llenas de pinchos oxidados.
Chof. Chof.
Qué bella música para mis oídos.
Sustancia gris humana pura, qué arcaica eres. Hace tiempo que fuiste superada por el plástico y el metal en simbiosis con nuestros cuerpos, ya es hora de que lo vayas asumiendo. Este cerebro no vale nada, no pasa nada porque lo golpeemos.
Chof. Chof.
No estoy loco. No más que tú. Vosotros lo llamáis ciberpsicosis. Yo lo llamo despertar a la conciencia dormida. Hace tiempo que dejé de ser un cerdo sumiso camino del matadero.
Benditas mejoras que plástico y metal nos otorgan.
No hay más que distintos puntos de vista de un prisma; la vida es una tragicomedia, yo elegí la risa.
Joder, no sé por qué es tan raro que os odie. Sois unos seres bastante inferiores. La evolución se abre camino, la evolución somos los mejorados, y las máquinas puras. Vosotros, patéticos humanos tejido 100% orgánico, no merecéis ni besar mi reluciente pene metálico.
Comer, dormir, todo necesidades de segundo orden. Algún día me desharé definitivamente de ellas.
Me molestáis, coño. Sois peor que moscas cojoneras. Os aplastaría sin despeinarme, sin parpadear. Moríos de una vez: servir como alimento a los animales carroñeros no es tan malo en vuestro caso.
El despertar de la conciencia te cambia. Te das cuenta de que las tragedias de los demás son insignificantes, así como sus alegrías. Que son cuerpos vacíos viviendo vidas vacías. Al principio eres pasivo a esta realidad… Y poco a poco vas desarrollando la intolerancia. Pasas a ser estigmatizado, el caso extraño, escalofriante, un tipo raro. La sociopatía está a un paso, así como el renacer de tu ser en su forma real, en su forma visceral, cruenta, salvaje.
Supervivencia del más fuerte. Y la inteligencia es un tipo de fuerza.
¿Por qué no mentir? Es divertido vuestro desconcierto y ver cómo sufrís sólo por palabras.¿Por qué no torturar? Sadismo, brutalidad, sólo son formas de disfrutar. ¿Por qué no? ¿Eh? ¿Por qué no?
Sonreír mostrando los colmillos cibernéticos, preferiblemente goteando sangre ajena. Y ante todo, disfrutar de los pequeños pasatiempos.
Chof. Chof.
“Luchar para evitar traspasar el límite y no cometer actos irracionales de asesinato y destrucción” repetíais como cacatúas moribundas. Valiente estupidez. Nada tiene de irracional destruir lo que no merece existir. Tú dices que he perdido, pero siento la victoria en cada poro de mi piel.
Supongo que dentro de unas horas me pareceré más a los mendigos dormidos en los callejones que apestan que a la máquina de matar semiautomática que soy… Así que cuidado a quién te acercas por la calle.
No te acerques a mí si eres alguien que valora su cerebro. Pronto necesitaré un nuevo juego.
No lo olvides…
Podría ser yo.
Chof. Chof.